El Cambio
- Vanessa García

- 22 feb 2019
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 9 mar 2024

El cambio, palabra sencilla, pero en su práctica, de gran complejidad.
Pero, ¿Cómo sé que necesito un cambio en mi vida?
El ser humano fue diseñado por su Creador, con la capacidad de experimentar placer o dolor, comodidad o incomodidad. Esta capacidad humana nos permite entender que ante momentos de incomodidad, dolor, inestabilidad, y malestar, nuestro entorno nos está invitando a cambiar.
Nuestro entorno (familiar, social, académico, laboral) y entre otros, se encuentra conformado por personas y formamos parte de estos entornos, por que interactuamos con estas personas en nuestra cotidianidad.
Normalmente solemos creer que cuando algo nos molesta, causa incomodidad o desagrado, es por que el entorno está mal. Sin embargo no se trata de usar términos connotativos de “bien” o “mal”, pero sugiero pensar en nuestra capacidad de adaptación en nuestras interacciones con los demás. Considero que es más generativo y menos desgastador emocionalmente, cambiarnos a nosotros mismos que cambiar el entorno en el cual nos movemos.
Cuando nosotros empezamos a cambiar, impactamos nuestro entorno, es decir nuestras interacciones se modifican desde nosotros hacia los demás, y posiblemente, sucede el cambio que tanto deseamos como resultado de una co-construcción con los demás, que se inicia por nosotros mismos.
Ante este tipo de situaciones que nos invitan al cambio, tenemos 2 salidas, una de ellas, es que por más incomoda que sea la situación, reflexionamos frente a esta, para ver posibles cambios que podríamos lograr y lo ponemos en marcha, lo cual lo comparo con un río que fluye, o al contrario, decidimos no ceder y no cambiar lo cual lo comparo con un estanque de agua.
Desde mi experiencia personal y profesional, he podido observar que las personas enfermamos físicamente y psicólogicamente cuando tomamos la decisión de no cambiar por más dolorosa o incomoda que sea la situación, tal vez durante muchos días, meses, años y décadas, permanecemos iguales, y es ahí cuando aparece la enfermedad psicológica y/o física como un síntoma de "necesidad urgente de cambio".
Por eso, te invito a que reflexiones en aquellas señales en tu vida que te están indicando "urgencia de cambio", no las ignores, presta atención a tus interacciones cotidianas y reflexiona contigo mismo respecto a que te gustaría cambiar, recuerda siempre desde nosotros mismos, hacia los demás.
y tú ¿crees que necesitas un cambio en tu vida?




Comentarios