Culpabilizar al otro en las relaciones
- Vanessa García

- 31 mar 2024
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 1 abr 2024
Las interacciones sociales son todo un arte, desde la relación con nuestros padres, hermanos, hijos y pareja, hasta la interacción con sistemas más amplios como el colegio, el trabajo o la universidad, ya que estas interacciones requieren de ciertas habilidades básicas que nos permitan comprender al otro y hacernos comprender por el otro.
La habilidad de socializar con el otro siempre traerá inherente la necesidad de solucionar los conflictos, diferencias o desacuerdos que puedan surgir en dicha relación. Las diferencias no necesariamente son una amenaza, sin embargo, pueden ser una oportunidad para generar los cambios necesarios en la relación.
¿En que momento las diferencias comienzan a ser un problema?

Las diferencias en las relaciones se convierten en un problema cuando alguno de los dos miembros se desvincula afectivamente de dicha relación, es decir, no invierte tiempo, esfuerzo y dedicación para poder solucionar activamente el problema sino que al contrario opta por culpar al otro de los problemas de la relación. Cuando esta dinámica surge en las relaciones casi siempre existen dos posiciones:
El miembro culpado decide asumir la culpa, y llevar en su espalda la carga emocional que el sentirse culpado acarrea, pero decide hacerlo con el ánimo de no perder la relación con la otra persona. Sin embargo esta posición puede ser considerada como una traición consigo mismo ya que requerirá dejar de opinar y dejar de dar su perspectiva para no generar conflictos. Esta posición es supremamente dañina para los miembros de la relación ya que es una posición de condescendencia con el otro y de incomodidad para quien decide asumir la culpa.
El miembro culpado decide no dejarse culpar y comienza a culpar al otro de las diferencias que existen en la relación, esta dinámica es supremamente peligrosa ya que incita a una pauta de agresión o escalada, es decir "el que tenga más poder y pisotee al otro". Asumir esta posición lo único que trae es un desgaste emocional ya que las personas creen que por medio del abuso del poder van a ser respetadas o escuchadas.
Reflexiona:
¿Cómo reaccionas cuando surgen problemas en tus relaciones diarias?
¿Crees que te ubicas más en el extremo de la culpa o de la responsabilidad?
Piensa en el último desacuerdo que tuviste con alguien cercano ¿sentiste miedo de perder la relación con aquella persona?
Es de gran importancia que podamos comenzar a evaluar nuestras propias reacciones para que podamos desarrollar los cambios que necesitamos, incluso la primera parte de cambiar algo en nosotros mismos empieza por reconocerla y darle un nombre, así que te invito a reflexionar entorno a la posición que asumes ante los conflictos en tus interacciones diarias.

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